Clima
Israel se encuentra en el
sureste de Asia, entre el Mediterráneo y los desiertos de Siria y Arabia. Los límites
geográficos del país son el Mediterráneo al oeste, la falla del Valle del
Jordán al este, las montañas del Líbano al norte y la bahía de Eilat en su
extremo sur. Con una población de unos 8 millones de habitantes, la mayoría de
los cuales son judíos.
La capital, sede del gobierno
y mayor ciudad del país es Jerusalén, el principal centro económico y
financiero se encuentra en Tel Aviv-Yafo y el mayor centro industrial se
localiza en Haifa.
Sus idiomas oficiales son el
hebreo y árabe.
Israel se encuentra en una
región subtropical, con dos estaciones: un periodo estival cálido y seco y otro
invernal frío, entre semihúmedo y húmedo. Sin embargo, debido a una serie de
factores generales, como la situación de Israel entre un mar y un desierto, así
como otras influencias más localizadas, como la altitud y la distancia con
respecto al mar, el clima israelí es variado, lo que ofrece al turista la
posibilidad de elegir en invierno entre esquiar en el Monte Hermón o bañarse en
la Bahía de Eilat.
Israel cuenta con tres
regiones climáticas: en la mayor parte del centro y el norte predomina el clima
mediterráneo, con veranos cálidos e inviernos lluviosos. La llanura costera es
húmeda en verano y agradable en invierno, mientras que en las montañas el verano
es seco y en invierno puede llegar a hacer bastante frío. El sur y el este de
Israel poseen un clima desértico, cálido y seco, con grandes diferencias de
temperatura entre el día y la noche. Entre el desierto y las regiones bañadas
por el Mediterráneo se encuentra la región semiárida, con un clima de
transición.
Israel es una tierra soleada;
de hecho, es una de las que recibe mayor cantidad de luz y radiación solar del
mundo. Esto permite garantizar un buen bronceado, aunque con la debida
protección.
La mayoría de las
precipitaciones en Israel son en forma de lluvia en invierno. En el Monte
Hermón nieva todos los años, y en algunos de los otros picos más altos también
puede nevar en invierno. En buena parte de la región de clima mediterráneo se
recogen más de 400 mm de lluvia al año, mientras que en las zonas desérticas
las precipitaciones son inferiores a los 250 mm. Las lluvias en la región
semiárida oscilan entre los 300 y los 400 mm. Aunque la estación lluviosa dure
de octubre a mayo, la mayoría de las precipitaciones se producen entre
diciembre y febrero.
Los meses más calurosos de la
estación seca son julio y agosto. Entre septiembre y noviembre y de abril a
junio las temperaturas son agradables y llueve poco, con lo que el tiempo es
ideal para ir a la playa y hacer excursiones por las regiones desérticas. Los
visitantes que lleguen a Israel en verano deben traer ropa fresca y traje de
baño. Sin embargo, si vienen en invierno, necesitarán ropa de abrigo y
paraguas. El invierno israelí es bastante agradable, y las excursiones al aire
libre constituyen una buena opción. En el caso de que una semana sea
inusualmente húmeda, la ciudad portuaria de Eilat en el sur siempre ofrece
refugio en caso de lluvia.
Flora y fauna:
Debido a su ubicación en una
encrucijada climática y geográfica, Israel ofrece una sorprendente riqueza
vegetal. Aquí se han encontrado alrededor de 2.380 tipos de plantas, entre
ellas diversas variedades endémicas. La variedad de su flora es muy superior
que la de otros países con mayor extensión.
La mayor concentración de
plantas se encuentra en la región mediterránea, sobre todo en forma de
matorrales y monte bajo. Buena parte de Israel ha sufrido deforestaciones
causadas por el hombre, aunque todavía quedan restos impresionantes de bosque
autóctono en las regiones montañosas (por ejemplo, en los montes Carmelo y
Merón en Galilea). En las regiones desérticas escasea la vida vegetal, con
algunos ecosistemas de especies subtropicales, como en Ein Gedi y en el valle
del Jordán. La región semiárida se caracteriza por una vegetación desértica y
mediterránea.
Israel posee varios jardines
botánicos, como el del campus del Monte Scopus de la Universidad Hebrea de
Jerusalén, dedicado íntegramente a la flora salvaje del país.
Israel alberga una rica fauna,
con animales procedentes de las diversas regiones zoogeográficas que rodean el
país. Esto se manifiesta especialmente en las variedades de insectos y aves,
aunque reptiles y mamíferos también cuentan con una buena representación. En
Israel existen unas cien clases de mamíferos salvajes, cifra impresionante si
tenemos en cuenta que en toda Europa sólo hay 140 especies de mamíferos
salvajes. Aquí se encuentran animales oriundos de la región europea, más fría,
junto con mamíferos de las regiones desérticas de Arabia y Egipto y otros
procedentes de África y el subcontinente indio. Aunque muchos de los mamíferos
israelíes son poco frecuentes o nocturnos, es fácil encontrar otras especies,
como ciervos, íbices, damanes y chacales. Entre los zoológicos del país destacan
el Zoo Bíblico de Jerusalén, el Safari Park en Ramat Gan y la Reserva Hai Bar,
cerca de Yotveta en el Arava.
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